
El óleo blanco de plomo, conocido también como blanco de plata, albayalde…
Este blanco ya no se fabrica en la mayoría de los países, pues esta prohibido por su toxicidad, pero por si aun tenéis algún bote o tubo, hablemos un poco sobre el blanco de plomo.
Se dice que es un blanco que amarillea con facilidad, es cierto, pero cuando se trataba de pinturas al agua, como el temple por ejemplo.
En pintura al óleo no era un blanco que amarilleara, no lo hacia mas que los otros blancos, en realidad, en la pintura al óleo lo que hace que el blanco amarillee es el aceite secante, como el de linaza. Por ello muchas marcas usan hoy en día aceites menos amarilleantes para los colores claros.
El blanco de albayalde tenía ciertas ventajas, una de ellas es que era muy secante y añadido a los demás colores adelantaba su secado, otra ventaja era que les proporcionaba más elasticidad y resistencia por tanto a los resquebrajamientos.
El famoso especialista en materiales Max Doerner, escribió sobre el blanco de plomo:
Constituye un buen ejercicio añadir a todas las pinturas al óleo, incluso a las empleadas en veladuras, al menos una pequeña cantidad de albayalde, porque el cuadro resulta con ello más uniforme en su estructura, se compensan las tensiones y el secado se realiza más uniformemente.
Yo probé hace unos años, cuando el blanco de plomo no estaba prohibido, pinté este cuadro en Denia, el resultado no sé, no soy quien para juzgarlo, pero puedo asegurar que mientras lo
realizaba me daba perfecta cuenta de la verdad en las palabras de Max Doerner.
realizaba me daba perfecta cuenta de la verdad en las palabras de Max Doerner.

A continuación copio aquí un prospecto publicado por Lefranc cuando esta marca fabricaba el famoso blanco:


Toxico.
Contiene carbonato de plomo básico
Riesgo durante el embarazo de efectos adversos para el feto.
Nocivo por inhalación y por ingestión.
Peligro de efectos acumulativos.
Manténgase lejos de alimentos, bebidas y piensos.
En caso de ingestión, acuda inmediatamente al medico y muéstrele la etiqueta o el embase.
Evítese la exposición – recábense instrucciones especiales antes del uso.
Consérvese bajo llave y manténgase fuera del alcance de los niños.