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domingo, julio 12, 2026

Historia de las carpetas portafolio de artista





 Historia de las carpetas portafolio de artista 


Meissonier 


Artista con porta-carpetas


En el Renacimiento, entre los siglos XV y XVI, las carpetas para conservar dibujos tenían un papel fundamental.

Con la invención del papel moderno y el auge del dibujo como disciplina intelectual, los artistas necesitaban con urgencia algo para proteger, transportar y vender sus obras. 

La palabra “portafolio” proviene directamente de este período, cuando artistas y arquitectos italianos acuñaron el término portafogli (de portare, llevar, y fogli, hojas).

Eran cubiertas rígidas hechas de cuero grueso, pergamino o madera ligera, atadas con cordones o cintas de tela.

Su propósito era mantener las hojas planas, secas y libres de polvo o de la lluvia durante los viajes. 


Isidore Alexandre Auguste Pils

¿Para qué las usaban los maestros renacentistas? 

En talleres como los de Giotto, Da Vinci o Durero guardaban carpetas con dibujos de manos, rostros, animales y pliegues de ropa, que servían como manuales de aprendizaje para sus aprendices. 

Artistas como Miguel Ángel o Filippino Lippi, al buscar encargos para pintar una capilla o esculpir un monumento, no llevaban el lienzo, sino su "portafogli" lleno de dibujos preparatorios para convencer al Papa o a los Médici. 

También los artistas recorrían distintas ciudades para estudiar ruinas romanas.

Arquitectos como Andrea Palladio usaban estas carpetas para guardar planos y mediciones tomadas en el lugar. 


Jean Baptiste Siméon Chardin.


Un matiz importante sobre la vida laboral y educativa de los jóvenes artistas en el Renacimiento es que el mito del aprendiz que entraba a los 10 años a un taller y permanecía allí hasta adulto no siempre se cumplía, había gran movilidad, y las carpetas eran, literalmente, el pasaporte profesional de estos jóvenes. 

Cada taller protegía con recelo sus fórmulas para preparar pigmentos, disolver aglutinantes o componer encuadres. Los aprendices que pasaban de uno a otro copiaban estos “secretos” en las hojas de sus carpetas. Al trasladarse, llevaban ese saber técnico de un maestro a otro, lo que impulsó notablemente la evolución del arte renacentista.


Daumier

El auge del grabado (siglos XVIII y XIX) trajo consigo la popularización de la litografía y el grabado en metal, dando origen a la carpeta de estampas. 


Daumier

Los artistas creaban series numeradas que guardaban en carpetas rígidas de cartón para venderlas directamente a coleccionistas de la burguesía.

Hoy en día, las carpetas siguen siendo muy útiles para guardar y transportar trabajos en papel, y también resultan de gran ayuda al momento de adquirirlo, ya que evitan que se dañe durante el trayecto de la tienda al estudio del artista.

Marie Denise Villers (1774-1821)

Ah... una cosa más que añadir, la carpeta, en ausencia de un 

tablero de dibujo, puede sustituirlo si es necesario.




M. Fortuny


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